El club de natación donde existe: amistad, pasión por el deporte y atléticos cuerpos perfectamente esculpidos.

Una de las series más criticadas/amadas de la temporada de verano es Free! Iwatobi Swim Club, que desde sus inicios dio mucho de… pues de donde “echarse un taco de ojo” para el público femenino, y es que la serie se desarrolla alrededor de un club de nadadores de preparatoria que tienen cuerpos atléticos.

Los pondré rápidamente en contexto: Este anime gira en torno a Haruka Nanase (Haru), un joven de preparatoria que tiene un don nato para la natación y que siente pasión por el agua. Haru junto con sus compañeros de clase (y amigos de infancia) deciden iniciar un club de natación tras encontrarse con un viejo amigo de la primaria, quien es parte del equipo de natación de otra escuela y desea competir contra Haru una vez más, con la finalidad de poder lograr un objetivo desconocido.

No importa la razón del club, se la pasan bien

No importa la razón del club, se la pasan bien

La serie, en sus primeros episodios, solo se enfoca en lograr la creación del club de natación y la integración de miembros en el equipo, dejando a la historia principal (el conflicto entre el protagonista y el antagonista) y el desarrollo de los personajes en un segundo plano. En pocas palabras, pareciera que lo principal en la serie solo fuera proporcionar todo el fan service posible.

Por fortuna, tras un drama que se desarrolló durante el quinto episodio, la serie toma un giro diferente y comienza a explorar no sólo la personalidad sino el pasado de los personajes protagónicos, lo cual por fin ofrece una perspectiva sobre hacia dónde se dirige la historia.

Haru también puede ser buen amigo

Haru también puede ser buen amigo

A su vez durante esta mitad de temporada es posible apreciar una evolución en Haru, quien durante los primeros episodios tenía una actitud indiferente hacia todo en la vida que no fuera el agua o la posibilidad de nadar y solo tenía una línea de diálogo: “yo solo nado estilo libre”.
Ahora podemos apreciar otro Haru que, a pesar de que sigue siendo reservado y su número de diálogos aumentó solo un poco, presenta una nueva fase de su persona: un amigo leal y un comprensivo compañero de equipo, que en el fondo no es tan apático como aparenta serlo.

Ahora, cabe destacar que a pesar de que la serie comienza a enfocarse más en la historia y psique de los personajes, en lugar de solo aprovechar el tiempo de transmisión para demostrar el excelente trabajo por parte de los diseñadores de personajes de Kyoto Animation (no cualquiera logra perfectos cuerpos bien esculpidos), no falta nunca algo de fan service en cada capítulo.

Nadie puede resistir esos pectorales

Nadie puede resistir esos pectorales

Recuerden que Free! es considerada entre el público masculino como “el anime con los nadadores maricas”, y es que el fan service que ofrece no ayuda mucho para decir lo contrario: No estoy hablando de los cuerpos esbeltos, musculosos y bellamente esculpidos de los nadadores (el cual es común entre los practicantes de dicho deporte), sino de los momentos de tensión física que existen en diversas ocasiones entre los personajes protagónicos y que dejan volar la imaginación de muchos… para bien o para mal.

Esta serie podrá seguir aparentando ser solo una excusa para ver chicos guapos y atléticos semidesnudos, sin embargo si se le da una oportunidad (de más de 4 episodios) la historia se puede poner interesante sin presentar nada excepcional o innovador (hasta ahora). Dicho lo anterior me atrevo a recomendarla como un interesante anime del género slice of life.

See you next fan service time

See you next fan service time

Por mi parte continuaré viendo la serie que se transmite todos los miércoles después de mediodía, de manera diferida, en Crunchyroll. y sólo los episodios finales determinarán si no me arrepiento de dicha recomendación o no… realmente espero que no.