Como fue cambiando desde su amigable origen

Una semana mas para reflexionar sobre los temas que nos definen, asi que acompáñenme queridos lectores, a una travesía que nos llevara a un lugar donde solos los fuertes sobreviven…donde los débiles son consumidos y transformados en lo mismo que los destruyo…La actual comunidad de videojugadores.

Tal vez alguien recuerde la época antigua, cuando los jóvenes acudían a locales establecidos para jugar en las Arcades. La comunidad, de manera civilizada, se formaba para esperar su turno en el juego de pelea que estuviera de moda, y mientras lo hacían, se entablaban conversaciones sobre como ejecutar algún movimiento, o que personaje era mejor…y de ahí surgían amistades en muchas ocasiones.

Surgio tambien toda una generacion que aprendio a gastar fortunas enteras en una sola maquina, muy diferente a la actualidad.

Surgio tambien toda una generacion que aprendio a gastar fortunas enteras en una sola maquina, muy diferente a la actualidad.

 

Después llegaron consolas cada vez mas poderosas, que ofrecían la posibilidad de reunirse en la comodidad del hogar para retar a nuestro grupo de amigos, reduciendo un poco el tamaño de la comunidad, pero al mismo tiempo haciendo mas estrechos los lazos entre los integrantes. Si alguien se enteraba en alguna revista sobre un nivel secreto, o de la forma para derrotar a un jefe muy difícil, lo compartía (a veces presumiendo, lo acepto) con el resto y todos se divertían.

Lo que caracterizo a esa época dorada del convivio, fue que todos se veían como iguales, chicos y chicas que solo querían divertirse y que respetaban los gustos diferentes en cuanto a la “maquinita” en que se jugaba o a sus personajes.

Los registros y mi memoria no son claros, pero segun esta confiable imagen existio una consola para 10 jugadores y con distintos controles. ¡Epoca dorada en verdad!

Los registros y mi memoria no son claros, pero segun esta confiable imagen existio una consola para 10 jugadores y con distintos controles. ¡Epoca dorada en verdad!

Pero esto no duraría, pues se avecinaba algo que cambiaria todo.
Internet trajo consigo la posibilidad, como lo mencionaba de manera profética Jim Carrey en Cable Guy, de jugar con personas al otro lado del mundo. Ya no tenias que esperar a que tus compañeros salieran de sus cursos después de clases, o que se juntara gente suficiente para una buena sesión de Street Fighter.

La lógica nos dice que debía también de haberse visto un incremento en la comunicación amigable entre las personas de distintos lugares, que se compartirían diferentes experiencias y la gente buscaría ser amigable unos con otros, aun con la competencia inherente de los juegos.
Nunca habíamos estado tan equivocados.

Coincidentemente, aumentó el número de enfermedades del corazón relacionadas con el estrés y enojos repentinos, pero es solo eso, una coincidencia.

Coincidentemente, aumentó el número de enfermedades del corazón relacionadas con el estrés y enojos repentinos, pero es solo eso, una coincidencia.


Las ventajas traídas por la Red eran innegables, pero traían una maldición: El anonimato. Al parecer, el sentirse intocable y fuera de cualquier posibilidad de una respuesta violenta fomento que los gamers sacaron lo peor de si mismos. Los que lograban tener un buen dominio de un titulo (del genero que fuera) consideraban como inferiores a los que apenas comenzaban o que tenían dificultad en entenderlo.

Comenzó también a notarse una división mas marcada entre los fans de diferentes consolas o compañías, hasta llegar al punto en que nos encontramos hoy en que en la mayoría de los sitios de juegos no se puede ver un articulo sin que aparezcan “fan boys” atacando a tal o cual consola y titulo.

Es asi que llegamos a la actualidad de esta imaginaria pero terrorífica línea del tiempo de la comunidad gamer. Vivimos en días en que lo mas famoso de ciertos juegos (¿DOTA? ¿LOL?) son sus comunidades toxicas, que hacen ver mal a los que aun juegan por jugar, que no hacen distinción alguna entre jugadores nuevos o veteranos, malos o buenos.

Pero puede que el futuro no sea tan lúgubre, puesto que por mas toxico que sea alguien….por mas troll o fanático que sea su carácter, si empieza a encontrarse con personas que muestran amabilidad y ganas de ayudar, terminará contagiándose de esa actitud, solo es cuestión de que todos seamos asi.