Oreimo, o el anime que traspasó la barrera imaginaria del siscon (complejo de hermana)

La serie empieza con una escena donde nuestro protagonista Kyousuke Kousaka está despertando en su cama después de sonada su alarma y acto seguido entra el estereotipo de la hermana menor a levantarlo; para entonces ya le ha preparado el almuerzo y ha lavado la ropa como si semejantes labores fueran esperadas por su género, su edad y su amor fraternal incondicional. La escena termina con una negativa de Kyousuke que ella no era su hermana real y diciendo determinadamente: “Mi hermana menor no puede ser tan lind…” pero luego despierta de su evidente sueño. La hermana con la que interactúa durante el día no podría ser más distinta de la versión que él estaba soñando, siendo ella –Kirino Kousaka– una hermana distante, engreída y en general agresiva con la sola presencia de su hermano mayor (como lo son las relaciones de hermanos en la vida real). El día va avanzando sin mayores contratiempos para Kyousuke en la preparatoria, acompañado de su amiga de la infancia Manami Tamura a quien él describe como la “Reina de la normalidad”.

Una serie de eventos lo llevan a descubrir que su hermana Kirino es en realidad una otaku de clóset y que tiene una extraña fascinación por las historias y eroges (juegos eróticos) relacionados con las hermanas menores. Es importante resaltar la sorpresa que Kyouske se lleva al descubrir que su hermana tiene semejante hobbie, ya que a pesar de no tener una relación saludable de hermanos y casi no hablar él pensaba que ella era una estudiante normal, después de todo es popular, inteligente y atractiva, sin embargo es gracias a este descubrimiento que se abrieron un poco las puertas para reconciliarse como hermanos ya que Kirino al verse descubierta le pide a su hermano mayor por un “consejo de vida” y le pregunta si es normal el que ella tenga esta afición. La respuesta que Kyouske le da es una auténtica respuesta de hermano, quien a pesar de ser maltratado constantemente no niega que su afecto y preocupación por ella es genuino y le dice que es libre de hacer con su vida lo que quiera. Este sería el primero de muchos más consejos de vida que llevan a Kyouske a alejarse de su rol de vida despreocupada y normal hacia uno en el que actuará activamente por ver que los sueños y aficiones de Kirino se hagan realidad, aunque esto signifique mentir, ser golpeado, humillado y conflictuado sentimentalmente.

Pero sobretodo heridas físicas

Pero sobretodo golpeado

La serie desarrolla varios puntos importantes, siendo uno de ellos la apertura y descubrimiento que tendrá Kirino para la cultura otaku en general, y más allá de ser una consumidora llega ella al punto de convertirse en la escritora de una novela ligera que pronto convierten en anime gracias a su popularidad (pero no se sorprendan si les digo que tratará de, efectivamente, hermanas menores), y sin duda gracias al apoyo que Kyousuke le da como su hermano mayor. Otro de los puntos que desarrolla la serie es la relación fraternal que los hermanos Kousaka llevan, pues después de llevar años sin hablarse de repente por un suceso inesperado es Kirino quien recurre a Kyousuke de manera constante, y aunque en muchas de esas ocasiones sus peticiones sean incómodas, confusas y caprichosas en muchos niveles pero aun así Kyousuke se encarga de alguna manera de cumplirlas.

Esa es la cara de un hombre que no tiene muchas elecciones

Esa es la cara de un hombre que no tiene muchas elecciones

El diseño de los personajes en esta serie resultó muy polémico y no apela a todos los gustos ya que por un lado tenemos al hermano mayor que se la pasa quejando de lo mal que lo tratan pero aun así no duda en responder a los caprichos de su hermana menor. Un mártir, un costal para golpear, un hombre cuyos deseos nunca son importantes pero cuya convicción es inquebrantable cuando se trata de ayudar a alguien más. Por el otro lado tenemos a la hermana menor cuyo ego y voluntad son absolutos y resulta en un personaje difícil de lidiar a menos que le des por su lado, pero el colmo de todo es que lleva al extremo el estereotipo tsundere (personaje frío que esconde su lado tierno) siendo fría y agresiva la mayor parte del tiempo sobre todo cuando se trata de su hermano Kyousuke, al cual vemos episodio con episodio partiéndose la espalda para cumplir con sus exigentes demandas. Sin embargo son los personajes de apoyo los que vienen a complementar y hasta salvar la dinámica que tiene la serie. En una de las primeras experiencias otaku que tiene Kirino (impulsada por Kyousuke) conocen a dos chicas que vendrán a formar parte de su círculo de amigos otaku, una de ellas es Saori Makishima, la moderadora de un foro de chicas otaku y la otra es Ruri Gokou alias “Kuroneko” que se convertirá en la rival de Kirino en más de un sentido. Kuroneko es un personaje muy centrado y reservado que ve de manera externa la relación tan compleja que los hermanos Kousaka llevan, pero aun así llega a encariñarse con ellos y convertirse en un elemento clave en el desarrollo de la serie. No puedo olvidar mencionar a Ayase Aragaki, compañera y mejor amiga de Kirino y que además comparte el trabajo de modelo de revista juvenil. Es Ayase una de las razones por las que para Kirino es tan difícil aceptar su lado otaku públicamente por ser muy enérgica y vocal en su odio hacia la cultura otaku, para lo cual Kirino sólo se puede quedar callada.

Sin embargo el punto más importante de toda la serie y la razón por la cual se diferencia de las demás de su género es por lo que mencionaba en el título de haber traspasado la barrera imaginaria del siscon. Lo que diré a continuación ya raya en el spoiler así que si no han visto la serie eviten leer más allá de este párrafo, y si ya la vieron compartan su opinión al respecto.

 

Es ella la única emocionada por lo que acabo de decir

Es ella la única emocionada por lo que estoy por decir

El concepto de la fascinación de las imouto’s (hermanas menores) hacia sus Onii chan’s (hermanos mayores) en el anime no es nuevo y ejemplos tenemos para aventar al cielo: Suguha KirigayaSword Art Online; Miyuki ShibaMahouka Koukou no Yuutousei; Kasumi TakamiyaWitch Craft Works; Akari AkuraHitsugi no Chaika, y muchos otros. El estereotipo está bastante bien definido pero no está exento de tomar una connotación sexual como es de esperarse en el anime y por lo tanto se vuelve tabú cuando la fascinación cobra un sentido más tangible y de ahí que haya tanto éxito del género en los doujinshis (publicaciones hechas por fans) y eroges. Como es un tema delicado tratándose de hermanas generalmente menores de edad, el tratarlas sexualmente ya es considerado ilegal y por lo tanto las publicaciones respetables sólo se limitan a tratar la relación por encima, y si llega a haber algo más allá entonces se recurre al elemento de “no eran realmente hermanos de sangre” o algo así. Como dato curioso, de los ejemplos que di al principio de este párrafo, con excepción de Kasumi de Witch Craft Works (ella no lo llevó a un nivel de enamoramiento, solamente obsesión), ninguna es realmente hermana de sangre y por lo tanto la fascinación (y sobreentendido enamoramiento) hacia su hermano mayor está parcialmente justificado.
Y luego viene Oreimo, ya que para el final de la primera temporada e inicio de la segunda el autor nos da a entender que no solo es Kirino la interesada sentimentalmente en su hermano mayor sino que Kyousuke empieza a aceptar un poco la idea también (y no, ellos si son hermanos de sangre en la historia original, con excepción de los juegos de PSP donde son primos y por lo tanto pueden jugar más abiertamente con la idea de ser una pareja “socialmente aceptable”).

La historia toma un desarrollo muy intenso a estas alturas de la serie porque Kyousuke empieza a relacionarse sentimentalmente con Kuroneko pero al mismo tiempo debe cumplir con su deber de hermano mayor y atender las demandas (y sentimientos) de Kirino, convirtiéndose en un incómodo triángulo amoroso con chispitas de tabú. Si además le agregamos el hecho que su amiga de la infancia Manami ha estado enamorada de él desde siempre y que la mejor amiga de Kirino, Ayase es objeto de acoso por parte de Kyousuke (aparentemente en broma) lo cual hace que ésta se forme una relación de amor-odio para nuestro protagonista. Resulta irónico que la fascinación de Kirino sean los eroges de hermanas menores ya que la serie en sí es presentada como un juego de citas, donde cada decisión que Kyousuke hace puede llevarlo a terminar con una chica diferente. La música ambiental, manejo de cámara y situaciones en general hacen muy bien el trabajo en emular esta sensación de juego.

 

Aunque nuestro maltratado protagonista no la pasa tan mal todo el tiempo

Y por eso nuestro maltratado protagonista no la pasa tan mal siempre

La serie consta de dos temporadas cortas, 4 episodios especiales al final de la primera temporada y 3 episodios especiales al final de la segunda temporada y fue realizada por la productora AIC Build. Como mencioné anteriormente la serie cuenta con varias adaptaciónes en juegos para Playstation con diferentes finales pero ninguno de estos es canon.
El reparto de actores de voz es realmente sorprendente teniendo a Yuuichi Nakamura (Tomoya Okazaki – Clannad; Houtarou Oreki – Hyouka; Tatsuya Shiba – Mahouka Koukou no Rettousei) dándole su voz a Kyousuke, a Ayana Taketatsu (Azusa Nakano – K-ON!; Suguha Kirigaya – Sword Art Online; Fu Girl – Denki-gai no Honya-san) como la voz de Kirino, y a Kana Hanazawa (Tsukimi Kurashita – Kuragehime; Kosaki Onodera – Nisekoi; Rumi Yokoi – Tonari no Seki-kun) dándole su voz a Kuroneko.

Termino mi reseña opinando que a pesar de que el final de la serie puede no ser del gusto de la mayoría por puntos anteriormente citados sí era necesario que la industria contara con una historia de este tipo, que llevara al extremo la relación sentimental que entre hermanos pudiera darse, porque así es la vida de incómoda a veces. Si se puede pasar por alto este hecho entonces oreimo es un anime muy recomendable lleno de referencias otaku por todos lados, excelente animación, música e historia interesante.